¿PORQUE EL DINERO NO TE ALCANZA?

Es casi una locura sin sentido el hecho de que no importa cuántas veces te aumenten el salario o que tanto haya crecido tu negocio, el dinero NUNCA  parece ser suficiente. Uno pensaría que la razón de que el dinero no alcance es simplemente que no estamos produciendo lo necesario.

Esta es una realidad de la que diariamente soy testigo, por ello decidí conversar al respecto con varias personas a mi alrededor, intentando dar respuesta a la pregunta inicial. Las conclusiones de esas conversaciones han sido compiladas en este post y se presentan a continuación:

  1. Falta de organización.

El primer factor común que pude detectar fue la falta de organización. Por lo general las personas a las que nunca les alcanza el dinero no tienen bien claro cuáles son sus ingresos netos en el mes ni mucho menos cuáles son sus gastos fijos. Esta situación de desorganización impide que se pueda hacer una distribución racional de los recursos recibidos y por ende conlleva a que en ocasiones los gastos excedan a los ingresos.

  1. No existe una clara definición de deseos y necesidades.

La línea que separa la frontera entre los deseos y las necesidades es muy fina, en consecuencia, es posible que al menor descuido uno se pueda encontrar pisándola.

Los deseos son cosas que entendemos que pueden mejorar nuestra calidad de vida o estado anímico, pero que bien pudiéramos prescindir de ellas. Por otro lado, Las necesidades son el conjunto de cosas que bien seas deseadas o no, debemos adquirir para resolver situaciones de carácter imprescindible.

Cuando nuestro poder adquisitivo solo nos permite satisfacer las necesidades, pero aun así decidimos también cumplir los deseos, corremos el riesgo de caer en un desequilibrio económico por insuficiencia de recursos.

Antes de comprar algo, debes asegurarte de responder a la pregunta de ¿Lo deseas o lo necesitas?, una respuesta sincera te dirá si debes o no cerrar la compra.

  1. Escasa capacidad de generación de ingresos.

Afrontémoslo, a veces simplemente no se producen los ingresos necesarios para cubrir las necesidades; es en estos casos en los que las personas caen en el uso indiscriminado del crédito y demás instrumentos financieros que a la larga solo agravan la situación.

Mi recomendación es que, entendiendo que las necesidades son crecientes e ilimitadas, mantengamos una actitud emprendedora orientada siempre a maximizar la generación de recursos. Para ello, conviene adquirir y perfeccionar nuevos conocimientos y desarrollar habilidades que puedan ser explotadas comercialmente.

  1. Sobreendeudamiento.

Los créditos, debido  a que son un gasto de recursos que no poseemos en el momento para adquirir bienes o satisfacer necesidades del momento, representan un sobregiro tanto en las finanzas personales como en los negocios.

Mientras los ingresos percibidos en el momento permitan cubrir las cuotas no hay problema alguno con esto; ahora bien, cuando se cae en un patrón de endeudamiento tal que el presupuesto pierde su holgura, nuestra economía se debilita y queda susceptible a verse afectada con cualquier situación que conlleve a un gasto imprevisto.

Mantener el endeudamiento al mínimo le da a nuestro presupuesto personal la holgura necesaria para hacer frente a gastos no planificados sin caer en el mal manejo

  1. Bajo nivel de conciencia sobre la propia realidad económica.

Para hacer un uso eficiente y racional de nuestros recursos debemos ser capaces de crear conciencia sobre nuestra realidad económica. La falta de conciencia sobre la propia realidad económica puede hacer que en el proceso satisfacción de nuestras necesidades, caigamos en la trampa de optar por alternativas que no necesariamente vayan acorde con lo que podemos costear.

Un ejemplo de ello se puede ver en las personas que buscan suplir la necesidad de comunicación e interacción con su círculo de confianza. Muchas veces estos compran dispositivos móviles de varios cientos de dólares, aun cuando los mismos están diseñados con un público mucho más acaudalado en mente. – Esto nos trae de nuevo la pregunta de si ¿Lo deseas o lo necesitas? –

Al pedirte que crees conciencia de tu propia realidad económica no te mando a conformarte con lo mucho o poco que estés produciendo en el momento, sino que te invito a ser moderado y austero, para que evites verte en la penosa situación de sentir que los beneficios de tu trabajo se te escapan de las manos.

Si estas cometiendo alguno (s) de estos errores, hoy es un muy buen día para enmendarlo… si conoces a alguien a quien esta lectura le pudiera servir, no dudes compartirla.

Para más información y consejos sobre cómo manejar mejor tus finanzas y/o las de tu negocio, suscríbete a nuestro boletín.

…También tengo twitter, Sígueme @ifranrodriguez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *