DÓNDE ENCONTRAR CLIENTES

¿No se supone que uno crea un negocio y la gente va por su propia cuenta?

¿Qué pasa cuando eres excelente en lo que haces y aun así, nadie cruza por la puerta queriendo lo que tienes para ofrecer?

Parece algo hasta contradictorio, pero a pesar de vivir en un mundo tan densamente poblado, a veces se hace prácticamente imposible encontrar gente que esté dispuesta a pagarte por eso que vendes.

Bueno, no es imposible… Ni tan difícil, cuando entiendes lo siguiente:

1. Eso que haces NO es para todo el mundo, así que deja de tratar de que todo el mundo lo compre. Según Seth Godin, el principal error que cometen quienes tratan de mercadear productos, servicios o a sí mismos es “Hacer cosas promedio para gente promedio”.

En lugar de eso, encuentra a la más pequeña audiencia viable (the smallest viable audience, SVA), el grupo más pequeño de individuos a quienes genuinamente les interesa tu producto.

Para encontrarlos debes responderte a preguntas como ¿Dónde viven? ¿A qué se dedican? ¿Qué les motiva? ¿Cuánto ganan? ¿Qué cosas provocan sus emociones? en fin, todas las interrogantes necesarias para tener una idea clara de a quién intentas servir.

A veces nuestro producto es rechazado no porque sea un mal producto, sino porque se lo ofrecemos a las personas incorrectas. En relación a esto, Seth en su reciente libro “This is Marketing” pone el siguiente ejemplo:

“Cuando alguien se está ahogando y un salvavidas le ofrece la boya para que se agarre, quien se está ahogando no lo piensa dos veces. El salvavidas no tiene que pagar por publicidad para convencer a quien se ahoga de que acepte la ayuda”

Si tu producto es el correcto para el público correcto, no habrá objeciones.

2. Una vez sabes quiénes y cómo son los integrantes de tu SVA, debes encontrarlos.  Sí, porque este es un juego en el que debes encontrar para ser encontrado.

Me explico, debes encontrar a esa pequeña audiencia viable, para que luego, a través de ella, puedan llegar “los demás”. Los demás son esos quienes no necesariamente estaban buscando tu servicio, pero que una vez ven los resultados que has producido para otros, se animan a probar. Los demás son quienes primero necesitan saber que funciona para otros, para luego arriesgarse a probar si funciona para ellos.

Los demás no se están ahogando, no tienen la urgencia de sujetar la boya.

Pero volvamos a la pregunta inicial… ¿Dónde encontrarlos?

A menos que tu público sea peculiarmente antisocial, los encontrarás rodeados de otros similares. Asociaciones, clubes, centros de diversión, comunidades online y offline entre otros similares.

Es tu trabajo tomar el perfil que construiste en el punto número uno y utilizarlo para, a partir de este, identificar dónde suele encontrarse la gente con esas características.

Por ejemplo; ¿Dónde (por lo general) encontramos gente con alto sentido de fe, que crean en Dios y que sean estudiosos de la biblia?  *Si dijiste en una iglesia, estás en lo correcto*

– Lo sé, el ejemplo está bastante obvio pero quería que la idea quedara clara.

¡Bravo! Ya puedes poner tu producto enfrente de ellos y mostrarles lo que tienes para ofrecer. Lo interesante a estas alturas es que si tu producto/servicio es lo suficientemente atractivo para ese exacto grupo de personas, lo aceptarán. No hay otra opción.

3. Hay que hacer el trabajo.

Una vez has identificado y encontrado a los clientes correctos, una vez ellos han decidido darte la oportunidad de servirles, es tu compromiso actuar en consecuencia y satisfacer las expectativas.

Debes ser capaz de brindar una experiencia de servicio que se corresponda con la promesa inicial que le fue hecha a esa audiencia.

Nunca tendrás una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión, así que aprovéchala.

Espero que te haya gustado este post. Escríbeme un dm por Instagram (@VillanuevaBlog) diciéndome qué te pareció.

P.d. Post relacionado: 26 Formas de atraer más clientes a tu negocio