CASO PRÁCTICO: ¿CUÁL DEBO SALDAR PRIMERO, MI TARJETA DE CRÉDITO O MI PRÉSTAMO?

Hace poco una persona se acercó a mí con una interrogante que me pareció tan interesante que decidí compartirla en forma de publicación. Me planteó lo siguiente:

“Franc, tengo RD$15,000.00 disponibles en mi cuenta de ahorro regular. Mi plan es usarlos para saldar ya sea un préstamo de consumo del cual adeudo unos RD$12,000.00 o mi tarjeta de crédito a la que le debo RD$11,523.00 pesos. ¿Cuál crees que sería la mejor alternativa?”

Luego de felicitar a esa persona por reconocer la importancia de salir de las deudas y tomar la inteligente decisión de destinar esos recursos para tales fines; procedí a cuestionarle más a fondo, extrayendo las siguientes informaciones:

  • El préstamo inicialmente era de RD$50,000.00, pero ya le quedan unos cinco pagos para saldar.
  • La tarjeta de crédito está casi al límite de su capacidad y ya le están cobrando intereses por refinanciamiento.

Esa es toda la información relevante que pude obtener. Conociendo ya estos datos, ¿Qué decisión tomarían?


Aparentemente no es mucha información, pero nos dice casi todo lo que necesitamos saber para tomar la decisión apropiada. Procedo a explicar:

  • Primero: El hecho de que el préstamo fuera de RD$50,000.00 y que ahora se adeuden solo RD$12,000.00 (cinco pagos), nos indica que en este punto el préstamo ya ha cubierto la mayoría de los intereses por pagar, lo que significaría que el saldar el préstamo en este punto no supondría una reducción relevante en los intereses totales a pagar.
  • Segundo: Por lo general, las instituciones financieras ofrecen mejores tasas de interés para los préstamos generales que para las tarjetas de crédito. Por tal razón, y tomando en cuenta que los montos son bastantes similares, sería más conveniente pagar primero el que te está cobrando más.
  • Tercero: Si se usaran los ahorros para saldar el préstamo y luego se presentare una situación de la que requieras crédito, no podrías acudir a la tarjeta, por la razón de que esta va a estar saturada. En cambio, si pagas la tarjeta y dejas el préstamo para llevarlo mes por mes, la tendrás disponible como fondo de emergencia.

Lo ideal en todo caso sería no deberle a nadie, pero entendiendo nuestras limitaciones en cuanto a ingresos y viendo el crédito como una salida alternativa a nuestros problemas de dinero, lo más sensato sería sopesar siempre nuestras alternativas, ponerlas en contraste con los números y tomar la mejor alternativa; en este caso, la alternativa mejor y más conveniente sería SALDAR LA TARJETA DE CRÉDITO.

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